estrella lunar de limbo y del October 22UTCWednesday 2008


Pequeño Intermezzo Matutino

Por un momenté creí que aun estaba soñando, que estaba atrapado en alguna pesadilla. Me sentía estrangulado por tentáculos oníricos que me hacían testigo de escenas que en el mejor de los casos son ridículas y en el peor de ellos es deprimente.

Pero no. No estaba dormido (aunque habría deseado estarlo), estaba despierto, en la cama, con el control remoto en mi mano derecha, boquiabierto, a punto de dejar salir una carcajada, seguida por un "hijueputa".

Prendí el tele con la ilusión de volver a ver las joyitas de Del Piero y Amauri que derrotaron ayer al Madrid, puse Repretel con la esperanza de agarrar algo de la sección deportiva (ESPN trasmitía a esta hora "The World’s Strongest Men" o alguno de esos programas que nadie ve).

Aun no sé si lo que vi fue una nota periodítica deportiva, de espectáculos, o simplemente un insólito. Ciertamente es ridículo.

Las frases trilladas y pésimamente elegidas de la introducción hablaban de la gestación de una nueva criatura, cuyo padre era el Mariachi Solís. Luego la aclaración inevitable, la criatura es una canción. (Inspirada por su solitario paso en el futbol mexicano lejos de su esposa, lágrimas, tonos tristes, toda la pateticidad necesaria para hacer que suene más sincero su intento de cantante).

Y ahora el despotricamiento: Los periodistas ya hablan de Alonso Solís como "Futbolista y Músico", las entrevistas (guíadas naturalmente, porque aparentemente ninguna persona puede responder a una pregunta en este país por lo que es necesario que la respuesta deseada venga camuflada en la pregunta) buscan reafirmar que el jugador además es un músico consumado y que este es su gran sueño de gloria.

No sé si esto será una consecuencia del efecto "María José" y que ahora todos quieren ser ‘marketear’ algún ídolo musical. (Imagino a más de un Ultra dedicándole a su ‘güila’ pedazos de la canción del ‘Mariachi’). Lo que sí sé es que Alonso Solís tiene lo mismo de músico que yo de futbolista. Así como yo puedo patear una bola y decir que aguanto noventa minutos sobre una cancha, el puede sostener una guitarra y dejar la mitad de las cuerdas vocales desgarradas ante un micrófono (pasaron un ‘sneak peek’ de la canción, creo que hasta yo canto mejor).

Tal vez sea por haber visto noticias sin haber desayunado (siempre caen más pesado las noticias matutinas), tal vez sea porque soy un amargado escéptico, pero noticias como esas me deprimen de múltiples formas: una, porque hay gente que de repente cree que por ser conocido en el medio nacional puede probar suerte en cualquier campo, segunda, porque hay gente que sabe que no es así pero le dan cuerda porque saben que los polos de aquí sí se van de pollos, tercera, porque alguien considera que en medio de un mundo tan complejo, tan frágil es relevante dedicarle cinco minutos a noticias de ese tipo.

Voy a ir por una buena taza de té negro, a desayunar, bañarme y tratar de olvidar noticias como esas, prepararme más bien para el Tercer Acto de "En la Embajada Rusa", previsto para hoy a las tres de la tarde.

En la Embajada Rusa, Acto II

Anteriormente nuestro héroe había dejado atrás la embajada rusa antes de la hora sin sombra (el mediodía para los que no están versados en metáforas) después de un intento fallido de obtener la visa.

Zune en mano, audífonos en oreja y caminando por Barrio Dent en rumbo a un almuerzo menos que apetitoso nuestro héroe empezaba a reformular su día.

Pasaron las horas. El sol cruzó el cénit, enrumbado hacia el ocaso y nuestro protagonista de forma poco productiva pasó su día entre conversaciones y charlas (entre lo aleatorio y lo real) hasta que llegó de nuevo la hora de repetir la peregrinación.

Nuevamente abordó la buseta. Tomó un asiento cerca de la puerta (esperó que no subiera otra Ciudadana de Petróleo a la cual le debiera ceder su asiento) y tal como horas antes la buseta impacientemente hizo la parada solicitada y nuestro héroe, con sabor de refrito recorría los cincuenta metros de acera, dobló la esquina, intercambió una mirada de reconocimiento con el oficial de la Fuerza Pública que vigila y tocó el timbre.

Miró fijamente a través de las rejas, de la máquina de detección de metales, de las otras rejas, y veía las puertas abiertas que daban a una sala de espera que contrastaba fuertemente con el exterior del edificio.

Búnker por fuera, Minikremlin por dentro. Nuestro héroe esperaba que las puertas se abrieran de par en par, que una legión de rusos, no diferentes al que le había hablado por las rejas en la mañana le dieran la bienvenida y con prontitud recibieran sus papeles y le  felicitaran por sus deseo y curiosidad de querer visitar esa gran nación.

Nadié se asomó. El policía, con un tinte de ironía en su arrugada sonrisa se acercó a nuestro héroe. Creo que ya hoy no están atendiendo más, a unas señoras las devolvieron hace poco. ¿No las vio cuando venían? ¿Anda usted todo?

El protagonista sintió de nuevo cómo su espíritu decaía. En un rótulo se explicaban los diferentes requisitos, los enumeraba y se dio cuenta de que le hacían falta la cuádruple repetición de su propia imagen en papel fotográficoreducido. Aunque estuviesen atendiendo gente, no recibirían sus papeles porque no andaba las cuatro fotos tamaño pasaporte.

Agradeció al policía, con una pizca sinceridad y con más de una onza de desgano, esa ayuda habría sido mejor recibida temprano. Pero ya todo había pasado y nuevamente había fallado, había vuelto con las manos llenas, aun traía paseando su pasaporte y su invitación, no había podido dejarlo procesando la visa.

Quedaría para la tercera visita. La vencida. A la cual no irá solo. Esta es solo la segunda parte, faltan más. Eso se decía nuestro héroe mientras volvía sobre sus pasos a la Universidad, a esperar a su hermana, a darle un regalo de Feliz Cumpleaños. (Sip mi hermana cumplió 16 años).

Creado a partir de la poderosa combinación de: mi intelecto, WordPress y el tema: Motion de 85ideas.
2 visitors online now
2 guests, 0 members
Max visitors today: 4 at 12:30 am UTC
This month: 43 at 07-12-2010 10:12 am UTC
This year: 43 at 07-12-2010 10:12 am UTC
All time: 43 at 07-12-2010 10:12 am UTC