Tumblr, o la nouvelle philatélie
Publicado el | 15.1.2012 | Un comentario
Muchos sagaces sociólogos, o periodistas, o los anónimos autores de infográficos se ocupan –a falta de actividades de mayor utilidad- a crear amables gráficos de barras sobre la preferencia o prevalencia de específicas redes sociales por los distintos usuarios según grupos demográficos, nivel de ingreso y cuantos otros parámetros conocen. Sería fácil también refutar y aniquilar todo ese esfuerzo al sugerir la verdadera naturaleza del usuario: el individuo es un –aparentemente infinito- saco de contenidos, del cual se puede sacar y sacar para llenar perfiles, formularios o actualizaciones de estado en cuanto facebook, hi5, g+, twitter, identica, diaspora, etc. que haya; Danaides invertidas se podría decir.
Las redes sociales son de todo tipo (¿cómo? ¿no les ha llegado un correo de spam de algun descuidado allegado sobre el “facebook del sexo”?), para todo gusto, para todo uso. Así hay gente que socializa por twitter e informa por facebook, o al revés; o integra todo obsesivamente para controlar todas sus redes sociales desde su tablet, o desde Ubuntu One, o desde la aplicación que coloca el mismo contenido en foursquare, facebook, twitter e identi.ca. También actualizan semanalmente su linked-in cuando buscan empleo, o lo dejan languidecer en favor del grooveshark cuando están matando horas en ese empleo que tan difícilmente consiguieron. Más obsesivos aún están a la caza de cuanto plug-in de Chrome o de Firefox que les permita interconectar más cosas, para ser ellos mismos flotando virtualmente sobre la nube. Otros, tienen su as bajo la manga, es decir el perfil anónimo con el que ligan o se ventean sonoramente en twitter quejándose de compañeros de trabajo. Redes enredadas para todos, para todo propósito, carcomiendo –y lo sé porque también las alimento- el tiempo personal.
Naturalmente no están exentas de polémica. Desde que –dichosísimamente [a ver dónde está el signo de puntuación para el sarcasmo, ah sí aquí:] ?- los noticiarios decidieron dar a sus televidentes un espacio para expresar su significante (?) opinión sobre eventos políticos/económicos/culturales (para el pesar de otros televidentes que han de terminar por contestarles), ha surgido también la polémica entre la red social (la red única para dominarlas a todas) más apta para la libre y sacrosanta y democrática expresión: si twitter o facebook. Así, demasiados idiotas (claro con todo el cariño de la palabra idiota –no me vean así, busquen la etimología-) pierden su tiempo en discutir qué vehículo es mejor para perder más tiempo en decir cosas insulsas a oídos sordos, distantes o desinteresados. [Me encantaría que algún pensador célebre haya dicho algo como “¿De qué sirve la libertad de expresión si no hay deber de escuchar?”, para no tener que decirlo yo.] En medio de esta polémica, es donde yo –y probablemente secundado por todos los creadores de GIFs del mundo- digo (sin ser preguntado) tumblr (o cualquier otro servicio similar, pinterest, posterous, weheartit, etc.)
Tumblr no sirve para nada. Es como la filatelia. Sí, filatelia, esa actividad de niños de hace muchas décadas que coleccionaban timbres y estampillas, esa actividad ritual de remover la estampilla del sobre en el que veía, que se dejaba secar luego y se agregaba dentro de un álbum especial de donde no habría de salir jamás. Más resumido aún: es una actividad de búsqueda y colecta de ítemes no esenciales y únicamente accesorios a una actividad principal. Quien haya mandado una carta, un paquete o una tarjeta postal realmente se habrá preocupado poco de las estampillas excepto cuando aún se pegaban de un lengüetazo o –más higiénicamente- con el agüita que CORTEL ponía a su disposición en las oficinas de correos. Quien reciba la carta se interesará por la carta, o si acaso por los datos esenciales en el sobre y la estampilla fácilmente podría acabar en la basura con todo aquello que se descarta. Algo así es tumblr, un actividad de búsqueda y colecta de cosas (imágenes, citas, textos, música, videos) en un álbum virtual; cosas que pueden flotar por la internet sin despertar el interés de nadie hasta que algún loco decida que eso le gusta y lo incorpora al suyo.
Ah sí, es una red social pero de social tiene poco; cada persona “sigue” a varias otras personas, pero no necesariamente interactúa de manera alguna con ellas. Es más, técnicamente no se sigue a esas personas (como ocurre en twitter), sino uno sigue sus álbumes, sus tumblogs; es como estar vineando constantemente sus pertenencias y ya. Y sus pertenencias tampoco les pertenecen del todo, son cosas que dan vueltas por la nube, reciclándose y re-bloguéandose a voluntad de casi anónimos usuarios, como la basura que se revuelca en siempre nuevas iguales y diferentes olas (me quedó linda la imagen). Al mejor estilo de Isidoro también está el argumentum etimologicum para ver en tumblr una nueva filatelia: alguien con un muy rudimentario uso del griego y un muy rudimentario diccionario podría llegar fácilmente a explicar filatelia (philatelia) como el amor (philos) a lo que no tiene fin (a-telia): ciertamente aplica para las generaciones de estampillas que se renuevan sin cesar a voluntad de las agencias postales como también para los contenidos mediáticos en Internet. Es más, navegar por el dashboard de tumblr es lo más cercano a la infinidad (bueno, no es infinidad, pero implicaría tal uso del tiempo que ni el más grande procastinador se sentiría cómodo scrolleando por el dashboard en el afán de llegar al fin). En tumblr no hay tiempo, son escasas y poco importantes las fechas en las que se postea alguna cosa: es incluso peor que 9gag cuyos chistes se tornan cansones y repetitivos pronto (peor aún, no falta quién en tumblr incorpore chistes de 9gag).
En medio del –injustificado- autobombo de facebook y twitter, donde cada vez importa más quién, cuándo y cómo pensó, dijo o hizo algo (¿o es que el Timeline de Facebook es otra cosa?), el anonimato de tumblr, ese juego voyeurístico de ver cómo expresa una persona sus gustos resulta casi una experiencia feliz. Tal vez esa era la feliz justificación de la filatelia.
Comments
Una persona dijo algo to “Tumblr, o la nouvelle philatélie”
1.2.2012 @ 3:04 pm
Como siempre, estas lecturas resultan una delicia. Muchas referencias, buen humor, exquisita prosa. Celebro la intención de asociar filatelia y Tumblr, con todos los sentidos y sinsentidos implicados por tal propósito. Además, esta lectura me divierte. Por ejemplo: “También actualizan semanalmente su linked-in cuando buscan empleo, o lo dejan languidecer en favor del grooveshark cuando están matando horas en ese empleo que tan difícilmente consiguieron.”
Poco más puedo agregar porque la única red social que uso es Last.FM, que de social… poco o nada.
Un abrazo.