Veinte Alitas
La orden es clara, imperativa y simple. Si en un algún pergamino viejo manchado por la tinta, el sol y el agua de mar una instrucción leyera que se deben dar veinte pasos hacia el poniente, ningún necio olvidaría la instrucción. Si en almirante ordenara que veintes destructores cierren el flanco al enemigo, nadie olvidaría [...]